🌈 Dream of Utopia – Cuando la visión choca con el ego.
- 28 may 2025
- 2 Min. de lectura

Festival : Dream of Utopia
Rol : Director musical
Ubicación : Fethyie – Turquía Sitio web: https://www.dreamofutopia.com/
Años activos : 2
1. El problema
En Dreams of Utopia, los artistas no sólo tocaban: eran parte de la comunidad. Pero eso también desdibujó los límites. El ego, las expectativas y el sentimiento de derecho se percibieron como buenas intenciones.
Demasiados artistas querían ser cabezas de cartel.
Todos sentían que “merecían” una aparición en el horario estelar.
Nadie vio el panorama general: sólo su propio valor.
Algunos se compararon con cabezas de cartel anteriores como Ame, Bebeta, Jonas Salbach, Djuma Soundsystem, Daniel Jager, Marvin Jam, Cook Strumer, Los Cabra , etc.
El equipo de reservas se convirtió en un vertedero emocional.
2. Fricción interna
Los artistas se sintieron ignorados y comenzaron a compararse con otros.
Los bookers estaban acorralados y tenían que justificar cada decisión.
El espíritu de unidad se derrumbó bajo la presión superficial del derecho.
No era malicioso, simplemente humano. Pero destruyó la concentración.
3. Mi intervención
Dejé de caminar de puntillas.
Llamé directamente a los artistas y les pregunté sin rodeos:
“Si te pongo en este puesto, ¿a quién saco?”
La golpeó.
Se detuvieron.
Se dieron cuenta de que no eran los únicos allí.
Lo he dejado claro:
La programación es un rompecabezas, no un concurso de popularidad.
El valor no siempre se mide en ventanas de tiempo.
El prime time no es algo que se debe tener en cuenta: hay que ganárselo, tener equilibrio y ser contextualizado.
4. La solución
Define claramente tus expectativas antes de llegar: no todo el mundo rinde al máximo.
Desarrolló una lógica de reserva transparente basada en el flujo de energía, no en el ego.
Utilicé conversaciones directas 1:1 para desactivar suposiciones desde el principio.
Los artistas se sintieron escuchados pero no tomados en cuenta.
5. Lo que cuesta no hacer nada
Los artistas cotillean y se ponen como locos.
Hubo un envenenamiento energético detrás del escenario incluso antes de que alguien tocara.
Los bookers están molestos por el trabajo.
Una constelación caracterizada por la presión emocional, no por visiones.
6. ¿Qué ha cambiado?
Los artistas aceptaron sus espacios con más respeto.
El horario de máxima audiencia se consideraba más estratégico que simbólico.
La carga emocional de los Booker se calmó de la noche a la mañana.
La alineación tenía sentido: para el público, no sólo para sus egos.
La gestión de artistas no se trata de cuidar niños, sino de claridad, respeto y límites.
¿Necesitas ayuda para establecer estas líneas antes de que todo colapse?
📩 Hablemos: mentor@thefrictiondept.com


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